Paqui Valenzuela

Nací y soy de Jerez. La vida me llevó a Asturias y me retuvo allí muchos años. No hace mucho que he regresado a la tierra de mis raíces con una maleta llena de letras y con mis tres hijos. Mi única maravilla.

No me considero escritora. Me siento más bien una pintora con palabras; deseosa de que se perciba el calor del verano en mis escritos, el frío del invierno, el temblor de los sentimientos, la angustia de la espera…

Mi madre me recuerda muchas veces una tarde sentada en la escalera de la casa de vecinos donde vivíamos y la convicción con que le dije: «Algún día la gente sonreirá o se dejará arrancar una lágrima con los cuentos que escribo». En ese empeño sigo y deseo alcanzarlo. Hoy solo quiero llenarme con el sol de mi tierra y arroparme con la cercanía de mi gente.

Mi andadura literaria es muy corta: algunos poemas en antologías, algunos concursos y muchas líneas dormidas en las libretas. Prometo despertarlas de su sueño y esparcirlas al viento.

Mi empeño es seguir dibujando las palabras en papel porque no quiero que se las lleve el viento.